Han pasado varios meses desde nuestro regreso y muchos más desde que se empezó a planificar esta excursión. Ahora que la objetividad impera sobre lo subjetivo, que nos hemos calmado de tanta emoción, creo que es el momento de narrar las vivencias experimentadas por todos los que tuvimos la fortuna de emprender este fantástico viaje.
Una de las primeras cosas que se tuvo en cuenta era evitar el turismo masivo, que por cierto se consiguió, fuimos huyendo de inmersiones multitudinarias, evitando encontrarnos en medio de 600 barcos en un punto de inmersión, del turismo friki, de calcetines con sandalias, de aquel que hincha el flotador en forma de cocodrilo y esta dándote con él todas las vacaciones, o de aquel que se lleva 25 camisetas de su equipo preferido y se pone una cada día (pongamos que hablo del R. Madrid ). Así que nos fuimos al sur, muy al sur, tan al sur que prácticamente no había egipcios, cogimos tres aviones y dos horas y media de autobús, y allí estaba, un trozo de Egipto para nosotros solos, y un barco para nuestro disfrute, algo que será difícil que ocurra otra vez, destino Marsa Alam, desde allí salíamos en embarcación para ir todavía más al sur y bucear en ensenadas y arrecifes donde solo estábamos fondeados nosotros (no estoy exagerando, por eso he esperado que pasen algunos meses, para ser lo más realista posible, "palabrita del niño Jesús").
Hablar de inmersiones a secas me quedaría corto, muy corto, cada vez que nos metíamos en el agua, era como ir a varios parques temáticos a la vez, es como ir a Terra Mítica, Port Aventura y la Expo en una hora, sin desperdiciar ni un minuto, después de salir del agua tu mente empieza a procesar todo lo que los ojos han visto. Todo eso de explosión de color, paisajes submarinos de ensueño, barreras de coral hasta donde la vista alcanza, cada centímetro cuadrado ocupado por varias formas de vida, aguas cristalinas y una temperatura 26 grados, peces de todos los colores, ausencia de corrientes en casi todos los sitios, sensación de estar metido en un acuario, todo eso que pone en las revistas, documentales, libros, folletos de viajes, todo eso, se queda corto, te quedas con la boca abierta, y por que llevas el regulador que si no, se te cae la baba, hubo quien solo hizo esnorkel por los arrecifes , y decía que le parecía que estaba metida en la peli de "Buscando a Nemo ".
El Mar Rojo no te defrauda, allí donde Moisés pegó el "bastonazo", donde las aguas son curiosamente de color turquesa, vayas al sitio que vayas te dejará impresionado.
Voy a mencionar algunos lugares donde estuvimos para que al menos se pueda tener una idea por donde nos metimos, pero sin hacerlo muy extenso para no cansar y ser muy pesado con nombres y lugares de inmersión. Estuvimos en lugares como Marsa Mubarak, Reef Ras el Torfa, Marsa Shouni, Shaab Samadai, Dolphin house y el arrecife más importante del Mar Rojo Elphinstone. Todos los sitios tenían algo diferente, en algunos había mas especies que otras, más tipos de coral que otros, unos tenían grutas, otros colonias de esponjas inmensas, peces cofres, peces globos, peces flauta, peces payasos, peces león, pez cocodrilo, raya moteada azul, peces Ángel, cirujanos, mariposas, bancos enormes de tres colas, escalares, etc., vimos también tortugas, delfines, tiburones.
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
Hay que hacer una mención especial a Elphistone, un arrecife que te deja sorprendido, por su caída o cantil de unos 500 metros donde desde el abismo salen grandes meros, morenas, pez Napoleón, donde se pueden divisar bancos de tiburones martillos (nosotros no tuvimos esa suerte "lastima"), grandes carangidos, serviolas, delfines en uno de sus extremos cazando, es el lugar donde mas corriente nos podemos encontrar sobre todo en los extremos del arrecife, ya que estamos menos resguardado y no nos protege la pared.
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
Para terminar este apartado diré que las inmersiones nos dejaban derrotados, prácticamente gastábamos todas nuestras energías en bucear, que terminábamos de esta guisa, cuando finalizaba la jornada de buceo.
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
De todas las anécdotas, vicisitudes, avatares, incidentes del viaje, me quedo con esta. Ya que fue la más comentada y aún hoy todavía sale a la luz, cuando nos reunimos unos cuantos. Caía la tarde del último día, ya habíamos agotado todas las inmersiones posibles, y teníamos muy a nuestro pesar que volver al hotel para hacer la maleta, y pensar en el regreso. Habíamos terminado de almorzar, el barco estaba fondeado en una pequeña calita, y uno que tiene la fea costumbre de fumar un cigarrillo después de comer, salí a la cubierta para encender un pitillo, cuando no le había dado apenas un par de caladas, veo desde la borda, en el agua, una sombra, que se hace cada vez más grande, y más grande, una tortuga pensé, pero no, asoma en superficie una enorme aleta caudal..,no me lo podía creer, eso era..., no, no puede ser, y cuando se acerca a la embarcación.., lo veo perfectamente ,¡Recáspita¡ ¡Por las barbas de Neptuno¡ (como decían en los libros de piratas), ¡¡Es un Tiburón¡¡. ¡Con esta visión más de uno de nosotros había estado soñando todo el viaje¡ , ¡ y lo tenia delante¡, ahora no sabia que hacer, daba un paso hacia la puerta del comedor donde estaban todos charlando, cantando, terminando de comer, pero volvía a dar otro paso hacia la borda a ver si seguía allí el animal, y no se había ido.(Yo pensaba, como de el aviso y el tiburón desaparezca, nadie me va a creer y a mi me atan por los pies y me pasan por la quilla del barco), así estaba yo, dando un paso hacia delante y otro hacia atrás,(como si hubiera sufrido un pequeño cortocircuito), y me dí cuenta que una de las guías del barco me miraba con ojos como platos ( seguro que pensó que ya sabia quien era el mas "colgao" del grupo). Así que, señalé con una mano al agua, donde suponía que se encontraba el tiburón, ella se levantó muy lentamente, con su termo azul en la mano, con cara de circunstancias, y cuando se asoma por la borda y ¡ve al bicho¡, soltó el termo de pronto en el suelo, (ese termo esta mujer solo lo dejaba cuando buceaba, el termo y ella eran una sola persona), así que cuando ví que lo soltaba, ya estaba seguro de que tenia un testigo. Hinche mis pulmones, y metí la cabeza por un ventanuco que daba al comedor y grite:TIBUROOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOONNNNNNNN.
Empezó a salir gente por los costados del barco, y gritaban LONGIMANI, LONGIMANI (Manos largas), en un segundo estábamos todos mirando al agua, y parecía que el tiburón tenia unas correas invisibles que las había atado a nuestros cuellos, y las tenia cogida con su boca, y nos arrastraba a todos a la vez,..que se dirigía a popa, pues todos a popa, que se iba a babor, todos en grupo como hipnotizados a babor, así estuvimos un rato hasta que de repente.., se escuchó .: ¡Chooopssssss¡ ¡¡ Un guía se había tirado al agua con una cámara de fotos¡¡ ¡¡¡INCREIBLE¡¡¡¡¡ Entonces llegó el frenesí, el caos, la locura a bordo, se había destapado la caja de Pandora, habíamos llegado al máximo de nuestro aguante. (Todos pensamos, si este se tira al agua, yo me tiro también a fotografiar al bicho). Carreras por cubierta, tropezones con las botellas, choques de unos con otros, equipos desparramados, todos buscando gafas, aletas, tubos, escarpines, todos corriendo a montar las cámaras otra vez en sus carcasas, ahora con las prisas nada parecía estar donde lo habíamos dejado, gritos ¡unas aletas, unas aletaaaaaaas, mi reino por unas aletas¡ Para estos momentos debería haber una señal marítima en forma de bandera, que significase, (avistamiento de escualo, tripulación descontrolada, hasta que no fotografiemos el bicho no hacemos ¡na de na¡) Hubo quien no pudo aguantar más y se llegó a tirar sin gafas, ni aletas (omito el nombre por temor a represalias). Cuando todos íbamos equipándonos con el equipo ligero nos metíamos en el agua, pero "na" de paso de gigante, ni paso del enano, ni de la tierra media, entrábamos en el agua como podíamos, ¡a que se va el tiburonaco y no puedo hacerle ni una foto¡
Ya en el agua empezaba el juego, todos detrás del animal, que nadaba con majestuosidad, serpenteante, con una chulería innata del que esta en el vértice de la cadena alimenticia, vamos "para bailar el chotis estaba el tío", y nosotros entre emocionados y con un poco de miedo, no estábamos seguros si al final se iba a mosquear e íbamos a tener tonterías el último día. Las maquinas de fotos os la podéis imaginar, echaban humo, el tiburón a nadar y todos en grupo a hacer fotos, hasta que cambiaba el juego......, de repente el escualo giraba 180 grados y se ponía a nadar hacia nosotros, uffffffffff , cuando te mira un tiburón con esos ojos negros como de ultratumba, y esa cara que tienen los tiburones que parece que les has hecho una gran putada , y nada hacia donde tu estás, solo se me ocurre una palabra "acojona", en ese momento el juego era establecer el máximo de distancia entre el tiburón y tú. Y así estuvimos un buen rato, hasta que desapareció, en cubierta con la adrenalina por las nubes, nos pusimos a enseñarnos las fotos que habíamos hecho, a ver quien se había acercado más, y quien lo había enfocado mejor. Este fue el colofón del viaje
Crónica de Vicente Pérez Durán.